jueves, 29 de abril de 2010

“Comunicación: Liberación o Condena” por Yogui Bhajan



Lo que buscamos leyendo libros es conocimiento. Pues conocimiento y placer estético. Cada libro que me enseñó algo ha sido un buen libro. No hay el mejor, así como no hay sólo uno que cambió mi vida. Cada libro que te enseñe algo nuevo provoca un cambio porque enseñar significa cambiar… y aprender significa cambiarse.

No obstante me gustaría presentar un libro escrito por Yogui Bhajan - el famoso Maestro del Kundalini Yoga - llamado “Comunicación: Liberación o Condena” porque creo que os pueda aportar algo nuevo tanto a nivel profesional como personal (son dos caras de la misma moneda:))

En este libro se trata de como nos comunicamos, de que es lo que está más allá de nuestras palabras y como podemos hacer el proceso de comunicación ser exitoso. Se ofrecen algunos ejercicios del yoga y meditación que ayudan a equilibrar la mente y las emociones para crear la habilidad de relacionarnos bien tanto en el negocio como en la vida privada.

Según Yogui Bhajan el propósito de toda comunicación es elevar. El Maestro identifica un estilo de comunicación al que llama: “Hurga. Provoca. Confronta. Eleva.”
1. Hurga. Lleva el corazón y la mente al concentrarse en una persona. Haz preguntas inquisitivas para investigar.
2. Provoca. Remueve lo que has encontrado en esas circunstancias y como resultado de hurgar. Haz preguntas que inciten una respuesta más profunda acerca de la complejidad de la situación. Compréndela y hazte un plano de ello.
3. Confronta. Habla directamente sin dejar que la persona se salga de enfoque. Desafía directamente al hábito, no a la persona.
4. Eleva. Eleva a la persona levantando la energía, proyectando tu radiancia, y tomando control de los centros superiores. La transformación se basa en la inspiración y el apoyo, en dar esperanza. La conciencia de tus propios centros y el estilo de comunicación asociado a cada uno de ellos pueden resultar de gran ayuda para una comunicación efectiva.

El problema de la comunicación está en el hecho de que solemos tratar personas como cosas, queremos poseerlas, manipularlas, utilizarlas. Pero no es así - ninguna persona es una cosa, sino un proceso. Aplicando este esquema de 4 pasos se puede aprender a construir las relaciones sólidas y sanas, sin egoísmo ni prepotencia.

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